CLARIN ARQ. Mis Metros, un sistema para inversores pequeños

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Los creadores de esta operación idearon un sistema para invertir en fracciones de unidades de emprendimientos inmobiliarios. De esta manera atraen a tenedores de pesos que no llegan a convertirse en propietarios. Detalles de la operatoria.

POR ARIEL HENDLER – ahendler@clarin.com

Comprar una parte de un departamento, una oficina o una habitación de condo hotel: esa es la historia. Los creadores encontraron una oferta y una demanda insatisfechas en el mercado inmobiliario, y con su emprendimiento Mis Metros buscan intermediar entre ambos polos. La oferta consiste en aquellas unidades que los desarrolladores suelen quedarse de sus propios proyectos, ya sea en canje o como forma de pago, a quienes se les ofrece una forma de venderlas antes de que la obra esté terminada. La demanda, en tanto, son los numerosos pequeños ahorristas ávidos de invertir en real estate aunque su capital no alcance para convertirse en propietarios, sino apenas en inversores de renta. Su arte consiste en vincular a ambas partes.

A los que quieren invertir, les ofrecen hacerlo con un volumen de participación desde un metro cuadrado en edificios en construcción. “Tenemos cuatro tipo de candidatos: los que ya tienen plazos fijos, títulos públicos y moneda extranjera, pero no les alcanza para comprar un departamento porque tienen que pagar entre 15.000 y 20.000 pesos por mes más un adelanto del 30 por ciento; los que ya invirtieron antes pero salieron por el aumento de la cuota; los que tienen el dinero pero quieren diversificar su inversión, y los que no saben qué hacer con sus pesos, si comprar un taxi u otra cosa”.

Estos “microinversores” adquieren metros cuadrados a través de un fideicomiso inmobiliario, pagando una cuota de 3.000 y 4.000 pesos mensuales, y al final del ciclo reciben el proporcional de la venta a usuarios finales. “Lo interesante es que así protegen sus ahorros de la inflación, porque el valor de los ladrillos acompaña a la suba de los precios, es un producto que se valoriza con el tiempo, a diferencia, por ejemplo, de un auto”, explica el empresario.

Es obvio que lo más cómodo para estos inversores sería poder invertir en una herramienta como la Unidad de Fomento que existe sobre todo en Chile, pero también en otros países de la región. Es decir, un título de curso legal que sirve sólo para comprar inmuebles, cuyo valor se actualiza por inflación también para los ya adquiridos. “Lo que nosotros ofrecemos es algo lo más parecido posible a eso, pero adaptado a la normativa argentina”.

Del lado de la oferta,se encontraron con desarrolladores que les ofrecen las unidades que poseen en sus propios emprendimientos para que las ofrezcan “por metro” a su comunidad de inversores. “Son nuestros proveedores. Nosotros no les ofertamos por todo el emprendimiento, sino solo por algunas unidades a las que consideramos mejor negocio”.

Su primera experiencia fue en Green Haus, un emprendimiento en el parque lineal Donado-Holmberg desarrollado por Elepe y construido por PyS, en el que las unidades fueron aportadas por la constructora. Ahora están a punto de hacerlo con el edificio de viviendas Tigre Park Tower, desarrollado por Global Investments en el centro de Tigre, pero en este caso funcionan como una comercializadora para diez de sus 90 unidades. También están en tratativas con el edificio de oficinas Libertador Office, en Belgrano, y también de Elepe y PyS.

Como propuesta más innovadora, están estudiando aplicar su operatoria con una cadena hotelera nacional (aclaran que por el momento no pueden aportar más detalles) para vender habitaciones bajo la forma de un condo hotel; es decir, comprar habitaciones para renta, con lo cual el negocio en este caso no sería de salida rápida sino un negocio de renta continuado en el tiempo.

Fuente: http://arq.clarin.com/inmobiliario/Inversores-bien-pequenos_0_1116488831.html

 

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